Qué productos deben llevar marcado CE

En este artículo te explico qué productos deben llevar marcado CE.

Qué productos deben llevar marcado CE

Qué es el marcado CE

El marcado CE (Conformité Européenne) es un símbolo que indica que un producto cumple con los requisitos esenciales de salud, seguridad y protección del medio ambiente establecidos por la Unión Europea.

¡Ojo! No indica que el producto haya sido fabricado en la Unión Europea, sino que el fabricante declara que lo ha evaluado antes de ponerlo en el mercado y que cumple con los requisitos legales europeos.

El marcado CE persigue tres objetivos:

  • Seguridad del consumidor: Garantiza que los productos que llevan el marcado CE cumplen con altos estándares de seguridad, protegiendo así a los consumidores.
  • Libre circulación de productos: Facilita la libre circulación de productos dentro del EEE, eliminando barreras comerciales entre los países miembros.
  • Confianza del mercado: Incrementa la confianza de los consumidores y usuarios finales en la seguridad y calidad de los productos.

Qué productos deben llevar marcado CE

El proceso de marcado CE es obligatorio para muchos productos que se comercializan dentro del Espacio Económico Europeo (EEE), que incluye los 27 países de la Unión Europea más Islandia, Liechtenstein y Noruega, por ejemplo:

  • Equipos eléctricos y electrónicos: Esto incluye electrodomésticos, dispositivos de TI, equipos de telecomunicaciones, iluminación, y otros productos eléctricos y electrónicos.
  • Maquinaria: Todo tipo de maquinaria industrial y comercial, desde herramientas eléctricas hasta maquinaria agrícola.
  • Juguetes: Todos los juguetes destinados a niños menores de 14 años deben cumplir con la directiva de seguridad de los juguetes.
  • Equipos de protección individual (EPI): Incluye cascos, guantes, gafas de seguridad, ropa protectora, y cualquier otro equipo diseñado para proteger al usuario de riesgos para la salud o la seguridad.
  • Productos de construcción: Materiales y componentes utilizados en la construcción de edificios y obras civiles, como cemento, ventanas, puertas, sistemas de aislamiento, etc.
  • Dispositivos médicos: Desde simples vendas hasta equipos médicos complejos como marcapasos, equipos de diagnóstico, y otros dispositivos médicos.
  • Productos de gas: Aparatos que utilizan gas combustible, como calderas, cocinas, calentadores de agua, entre otros.
  • Instrumentos de medición: Instrumentos de pesaje no automáticos, medidores de agua, gas, electricidad, calor, y otros dispositivos de medición.
  • Explosivos para uso civil: Explosivos utilizados en minería, construcción y otras aplicaciones industriales.
  • Equipos de radio y telecomunicaciones: Teléfonos móviles, equipos de red, y cualquier otro equipo de telecomunicaciones.
  • Equipos a presión: Calderas, recipientes a presión, sistemas de tuberías y otros equipos que operan bajo presión.
  • Productos de compatibilidad electromagnética: Productos que pueden causar o ser afectados por interferencias electromagnéticas.
  • Embarcaciones de recreo: Barcos y embarcaciones de recreo, incluyendo motos acuáticas.
  • Aparatos de elevación: Ascensores, grúas, montacargas, y otros dispositivos de elevación.

Pero no todos los productos están obligados a llevar el marcado CE. Por ejemplo:

  • Productos químicos: Están regulados por otras normativas como el Reglamento REACH.
  • Medicamentos y productos farmacéuticos: Están regulados por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).
  • Alimentos y bebidas: Tienen sus propias normativas específicas en términos de seguridad alimentaria.

Qué ocurre si vendo algo sin marcado CE

Vender en Europa un producto sin el correspondiente marcado CE cuando es obligatorio tiene graves consecuencias legales, en concreto:

  • Multas y sanciones económicas: Las autoridades de los países miembros de la UE pueden imponer multas significativas a los fabricantes, importadores o distribuidores que comercialicen productos sin el marcado CE obligatorio.
  • Retiro del mercado: Los productos que no cumplan con la normativa pueden ser retirados del mercado. Esto implica la retirada de productos ya vendidos y la suspensión de su venta.
  • Acciones legales: Los fabricantes, importadores o distribuidores pueden enfrentarse a acciones legales, incluyendo demandas civiles por daños y perjuicios causados por productos no conformes. En algunos casos, puede haber también consecuencias penales si se considera que ha habido negligencia grave o intención de fraude.