Qué hacer si te denuncian por allanamiento

¿Te han denunciado por allanamiento y no sabes qué hacer? En este artículo te explico qué hacer si te denuncian por allanamiento de morada en España.

Artículo escrito por Elena G. Gasco

Abogada de Madrid especialista en delitos contra la propiedad

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Qué es el delito de allanamiento

El delito de allanamiento, tipificado como allanamiento de morada en el Código Penal, es entrar en la casa de alguien, su morada, sin su permiso. Otra variedad de allanamiento de morada es permanecer en casa de alguien en contra de la voluntad de su propietario o morador.

Delito de allanamiento de morada

El domicilio tiene una protección especial en la Constitución española, por eso el allanamiento de morada se considera un delito grave en nuestro Código Penal.

Entrar utilizando la violencia en casa de alguien, por ejemplo, rompiendo una ventana o forzando una cerradura, supone un agravante del delito de allanamiento de morada.

La pena por allanamiento de morada son hasta dos años de prisión. Si la entrada en la vivienda se produjo con fuerza o intimidación (amenazando a su propietario), entonces la pena puede ser hasta de cuatro años de prisión.

No es necesario ser el propietario de la vivienda para que sea tu morada. Así, una casa ocupada es la morada de los okupas, y entrar sin su permiso, aunque seas el propietario, supone un delito de allanamiento de morada.

Qué hacer si te acusan de allanamiento

Si alguien te denuncia por allanamiento, deberías hacer lo siguiente:

No te pongas nervioso

Lo primero es no ponerse nervioso. La persona que te ha denunciado tiene la carga de la prueba.

Es decir, que la persona que te ha denunciado tiene que demostrar con pruebas (obtenidas legalmente) que has cometido algún delito.

No contactes con la persona que te ha denunciado

Es fácil caer en la tentación de encararte con la persona que te acusa de haber cometido un delito, especialmente si es alguien conocido.

Puede que pienses que vas a convencer a esta persona con buenas palabras para que no declare en tu contra, pero la verdad es que raramente merece la pena por el riesgo que supone hacer eso.

Cualquier conversación que tengas con la víctima o con la persona que te ha denunciado, muy probablemente, va a empeorar las cosas.

Puede que durante el encuentro con esta persona digas algo que te incrimine o que suene como una amenaza, por lo que tu intento de arreglar las cosas se interpretaría como una coacción para que la otra persona retire la denuncia o para que declare a tu favor, algo que te perjudicaría enormemente durante el juicio.

Si tienes algo que decir a la víctima o a la persona que te ha denunciado, es mejor que hables con tu abogado y que éste contacte con el abogado de la otra parte o con el juez para hacérselo saber o para que lo tenga en cuenta. Además, entre abogados es más fácil llegar a un posible acuerdo para que el denunciante retire la denuncia.

No hables con nadie sobre el tema

No hables con nadie sobre el tema de la denuncia. Esto incluye amigos, familiares o compañeros de trabajo, ya que el abogado del denunciante podría citarlos como testigos para que declaren en tu contra en el juicio.

Recuerda que los testigos están obligados a decir la verdad en un juicio y que casi nadie se atreve a cometer un posible delito de falso testimonio e ir a la cárcel por salvarte a ti, por muy amigos tuyos que sean.

No declares en comisaría, es tu derecho

Salvo que tu abogado te diga lo contrario, no digas nada si te llaman a declarar en comisaría (es tu derecho constitucional).

Es mejor esperar a dar tu versión de los hechos delante del juez de instrucción, una vez que tu abogado haya podido ver los cargos que tienen contra tí.

No pienses que el hecho de acogerse a tu derecho a NO declarar en comisaría te hace parecer culpable.

Acogerse a tu derecho a no declarar en comisaría no indica nada sobre tu culpabilidad.

Otra cosa sería negarse a declarar ante el juez, pero para ese momento tu abogado habrá podido ver los cargos y te habrá aconsejado sobre lo que tienes que declarar.

Puede que sea verdad que no has hecho nada y que eres totalmente inocente de lo que se te acusa, pero puede ocurrir también que, sin buscarlo, te hayas metido en un lío. Declarando en comisaría no vas a arreglar nada y tan sólo puedes empeorar las cosas.

No intentes convencer a la policía de tu inocencia

Si la policía te acusa de haber cometido un delito, aunque sea una acusación falsa o un error, no cedas a la tentación de explicar a la policía las razones por las que no has podido cometer el delito de que te acusan. Lo mejor es decir, NO voy a decir nada si mi abogado no está presente.

Tu abogado es el único capacitado para valorar si tu participación en los hechos de que se te acusa suponen, por ejemplo, un caso de colaboración necesaria, de encubrimiento, o de causa mayor.

Si no te lo aconseja tu abogado, lo mejor es permanecer callado y no responder a las preguntas de la policía. Es la única opción que, al menos, te asegura que no vas a empeorar las cosas.

No te preocupes, que tendrás tu oportunidad para dar tu versión de los hechos cuando estés delante del juez. El hecho de no haber declarado en comisaría no te hace parecer culpable a sus ojos, pero si dices algo que pueda perjudicarte, luego es muy difícil desdecirse, ya que no resulta creíble.

Además, todo el mundo está tan nervioso cuando declara ante la policía, especialmente si eres inocente, que es muy posible que, al contar tu versión de los hechos, olvides algunos detalles que quizás recuerdes cuando estés delante del juez.

El hecho de que la versión que has dado a la policía no coincida exactamente con la que das delante del juez puede parecer que estabas ocultando cosas, o que te has inventado algo, aunque en realidad sea tan sólo un fallo de memoria debido a los nervios. Por eso, es mejor acogerse a tu derecho a no declarar delante de la policía.

Es mucho mejor explicar tu versión de los hechos a tu abogado durante la reunión en privado a la que tienes derecho. Tu abogado es quien puede valorar si realmente no tienes nada que ver con aquello de lo que se te acusa y todo se trata de un error, o si tu participación en los hechos, por pequeña que sea, pudiera ser constitutiva de un delito de colaboración o de encubrimiento.

Recuerda que la policía no está para decidir si eres inocente o culpable, sino para investigar los hechos por orden del juez.

No mientas a la policía

Si la policía te pregunta algo, nunca mientas. Mentir siempre te deja en un mal lugar, además de que podría constituir un delito de entorpecimiento a la justicia.

Es mejor acogerse a tu derecho a no declarar que insistir en algo que luego se puede demostrar fácilmente que no es verdad.

Escribe un relato de los hechos

Escribe en un relato pormenorizado de tu versión de los hechos. Esto te ayudará a recordar hasta el último detalle.

Dale una copia del relato a tu abogado para que se haga una idea clara de lo que ha ocurrido.

Busca un buen abogado penalista

Deberías buscar el asesoramiento de un buen abogado, pero no de un abogado cualquiera, sino de un abogado penalista que tenga experiencia en el delito de que se te acusa.

Una vez que hayas encontrado un buen abogado penalista, tienes que confiar plenamente en su criterio.

Lo ideal es que el juez de instrucción archive el caso, pero un buen abogado debe estar preparado para llegar a juicio si es necesario.

Por desgracia, muchos abogados tienen miedo de ir a juicio y buscan llegar a una conformidad con fiscalía admitiendo la culpabilidad de su defendido a cambio de una reducción en la pena, sin ni siquiera intentar una defensa.

Hay quien piensa que porque tengas un abogado particular, los jueces pensarán que eres culpable. De hecho, ocurre al contrario, si tienes un abogado desde el primer momento en que la policía te acusa de haber cometido un delito, es más probable que puedas demostrar tu inocencia.

Si no haces nada para desacreditar las pruebas que aporta la policía o para demostrar tu inocencia aportando tus propias pruebas, es mucho más probable que te condenen en un juicio.

Según la Constitución, toda persona es inocente hasta que no se demuestre lo contrario. Sin embargo, si no cuentas con un buen abogado que te ayude a desmontar la versión de la policía, puede que finalmente demuestren tu culpabilidad.

Importante: no ocultes información a tu abogado pensando que algo no es relevante o que no va a salir en el juicio, porque mi experiencia es que siempre sale.

Si en el juicio sale algo que tu abogado desconocía, no tendrá preparada una estrategia de defensa y el caso se puede torcer en tu contra, porque puede que los hechos te dejen en muy mal lugar.

Busca pruebas de tu inocencia y testigos que te apoyen

Intenta reunir pruebas de que eres inocente y de que tú no has cometido los hechos que se te imputan.

Recuerda que la policía o la persona que te ha denunciado es quien tiene que demostrar que eres culpable; mientras tanto, se presume que eres inocente.

Después de una denuncia ante la policía, especialmente si es falsa o es un error, es necesario reunir las pruebas que demuestren tu inocencia y entregarlas a tu abogado. Sobre todo, no dejes que caigan en manos de la policía, que podría utilizarlas en tu contra.

Si tienes contacto con alguien que podría testificar sobre tu inocencia, pide a esa persona que te acompañe a hablar con tu abogado. No le digas de qué se trata, deja que sea tu abogado quien hable con ella y quien decida si su testimonio es útil para demostrar tu inocencia.

Mientras estás buscando pruebas de tu inocencia, puede que encuentres algo que te perjudica. No lo destruyas ni lo ocultes, porque esas cosas, al final, terminan saliendo a la luz. Destruir u ocultar pruebas te deja en muy mal lugar y hace que parezcas culpable a los ojos del juez.

Si encuentras algo que te perjudica, habla primero con tu abogado, que te aconsejará sobre la mejor manera de tratar el tema y te ayudará a trazar una estrategia de defensa para demostrar tu inocencia, a pesar de la existencia de pruebas en tu contra.

Defiende siempre tu inocencia

Si te acusan falsamente o por error de cometer un delito, lo normal es que se pueda demostrar fácilmente tu inocencia y cualquier abogado puede conseguir que el juez de instrucción archive la causa y que te vayas a casa sin ni siquiera un antecedente penal.

Sin embargo, a veces las cosas se tuercen. Muchas personas que han sido acusadas falsamente o por error de un delito tienen que ir a juicio para demostrar su inocencia. Ante esta posibilidad, por miedo a perder el juicio, hay abogados que prefieren llegar a un acuerdo con fiscalía para que reduzca el grado de la acusación y el juez te condene por un delito menor.

Pero un buen abogado no se asusta fácilmente e irá a juicio para demostrar tu inocencia delante del juez. Una vez que el juez te haya declarado inocente de todos los cargos, tu abogado puede demandar a la persona que te ha denunciado falsamente o a la administración de justicia para reclamar una indemnización por el tiempo pasado en prisión o por difamación.

La indemnización debería compensar, al menos, los gastos a los que has tenido que hacer frente para defenderte de la falsa acusación, así como el sufrimiento y la carga emocional que supone verse acusado de algo que no has hecho y ante la posibilidad de entrar en la cárcel siendo completamente inocente.

La defensa legal ante una acusación de allanamiento

Tu abogado es la persona más indicada para diseñar una estrategia de defensa legal en tu caso, pero aquí tienes algunas de las defensas legales más utilizadas ante una acusación de allanamiento:

Me acusan por error

Durante la investigación, la policía utiliza técnicas para encontrar al culpable como, por ejemplo, la rueda de reconocimiento, donde un testigo identifica al presunto culpable del delito.

Pero que un testigo te identifique como el autor del delito no significa que seas tú el culpable. Puede que el testigo confunda tu cara con otra, o que no recuerde bien la cara del culpable y no esté seguro de que seas tú, o que tengas un parecido con el verdadero culpable y, por eso, el testigo te acusa por error.

Un buen abogado penalista sabe cómo demostrar que la prueba que te incrimina, en realidad, no tiene ningún valor y no significa que seas culpable de nada.

Se trata de un malentendido

Una denuncia puede venir por un malentendido o un simple error. Puede que alguien malinterprete algo y piense has entrado ilegalmente en su casa, cuanto, en realidad se había dejado la puerta abierta, y tan sólo has entrado para avisar.

Puede ser también que te hayas equivocado de puerta, y que pensabas que estabas en la vivienda de un amigo o de un familiar tuyo.

En general, una simple aclaración con la persona que pone la denuncia suele ser suficiente, pero, a veces, la cosa termina en un juzgado.

Tu abogado hablará con el abogado de la parte contraria para intentar aclarar los hechos y que se retire la denuncia, o bien intentará demostrar en juicio que todo se debe a un simple malentendido.

No había intención de delinquir

Para que haya delito, tiene que haber intencionalidad (dolo). De hecho, es frecuente atribuir una intencionalidad allí donde sólo hay un error.

Si la acusación no tiene pruebas de que tenías intención de robar entrando en casa de alguien, entonces es muy probable que el juez archive la denuncia.

No hay pruebas del delito

No es necesario ser inocente de un delito para que un juez archive la causa. Recuerda que la carga de la prueba recae en la acusación.

Si las pruebas no son concluyentes sobre la intencionalidad, o bien no hay pruebas suficientes de la autoría del delito, entonces el juez no tendrá más remedio que dejarte ir.

Es trabajo de tu abogado desacreditar las pruebas que aporta la acusación y buscar contradicciones en las declaraciones de los testigos que pongan en duda la veracidad de lo que dicen.

La víctima dio su autorización

Si se demuestra que la persona que te acusa de robar en su casa era consciente de lo que estabas haciendo, o incluso dio su autorización, entonces no puede haber delito.

Puede que el propietario de la vivienda te diera la llave de la misma, y que ahora lo niegue o que lo haya olvidado.