Qué hacer si te acusan de un delito de odio en España

¿Te acusan de un delito de odio (acusado delito de odio) y no sabes qué hacer? En este artículo te explico lo que deberías hacer si te acusan de delito de odio en España.

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Qué hacer si te acusan de un delito de odio en España

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Qué es el delito de odio en España (el delito de odio en el Código Penal)

Hay una gran confusión en la opinión pública en España sobre qué es delito de odio. Por ejemplo, hay gente que piensa que si tu vecino te odia, está cometiendo un delito de odio; pero esto no es lo que el Código Penal considera un delito de odio.

Lo primero que debes saber es que odiar a alguien no es delito en España; si fuera así, casi todo el mundo estaría en la cárcel. Lo que es delictivo es actuar contra colectivos vulnerables o discriminar a personas que pertenecen a esos colectivos simplemente en base a prejuicios o estereotipos basados en la raza de la persona, su orientación sexual, su religión, su origen, su género, su clase social, su estado de salud o sus capacidades físicas o psíquicas.

El delito de odio (también conocido como hate crime), tal y como está recogido en el Código Penal español, es cualquier acto delictivo (físico o verbal) que se cometa contra alguien (una persona o un grupo) por alguno de los siguientes motivos:

  • Porque pertence a una determinada raza o etnia.
  • Porque tiene una determinada nacionalidad o porque habla una determinada lengua.
  • Porque practica una determinada religión o porque tiene ciertas creencias.
  • Por razón de su sexo (motivos de género).
  • Porque tiene una determinada orientación sexual.
  • Por su situación familiar, por ejemplo, porque es madre soltera.
  • Porque sufre una enfermedad, por ejemplo, el SIDA, o porque tiene algún tipo de discapacidad (física o mental).

Si el motivo del odio hacia otra persona no está contemplado en esta lista, entonces NO se puede decir que haya delito de odio en España.

Lo que la ley entiende como delito de odio es la agresión o el rechazo directo, no simplemente el prejuicio o las ideas racistas, ya que cada uno tiene derecho a pensar lo que quiera, siempre que no agreda o discrimine a nadie en función de sus prejuicios o de su ideología.

El delito de odio en España busca proteger al diferente y vulnerable y supone una limitación a la libertad de expresión en pro de la igualdad y la dignidad de todos los ciudadanos.

En la práctica, esto supone que la víctima del delito de odio siempre es alguien que pertenece a un colectivo vulnerable, ya sea una minoría racial o religiosa, como los musulmanes, los judíos o las personas de origen africano, un colectivo tradicionalmente perseguido, como los gays, o un colectivo históricamente discriminado, como las mujeres.

Según esto, en España sería delito de odio, por ejemplo, insultar a alguien por el hecho de ser mujer, gay, negro o musulmán; pero no sería un delito de odio insultar al vecino porque te ha hecho una faena, incluso si el vecino pertenece a uno de estos colectivos vulnerables.

El tipo de acto delictivo que se contempla como delito de odio en España incluye no sólo la violencia o la discriminación hacia esos colectivos vulnerables, sino también la simple hostilidad, el menosprecio, la humillación o el descrédito de personas por el simple hecho de pertenecer a uno de estos colectivos.

Es decir, que el elemento diferencial para que exista delito de odio en España es que la acción delictiva (física o verbal) se produzca por el odio a uno de estos colectivos vulnerables que he mencionado anteriormente.

Resumiendo, para que haya delito de odio en España:

  • La víctima debe ser elegida porque representa o pertenece a un colectivo, por ejemplo, el colectivo homosexual. Así, sería delito de odio agredir a un desconocido porque aparenta ser homosexual (aunque no lo sea), pero no sería delito de odio agredir a una persona homosexual porque te ha quitado una plaza de aparcamiento (sería un delito de lesiones).
  • La intención de la agresión debería ser intimidar a todo un colectivo. Por ejemplo, agredir a un desconocido que no tiene recursos tan sólo porque está durmiendo en tu portal (aporofobia) sería un delito de odio, porque intenta evitar que otras personas sin recursos duerman allí; pero no sería delito de odio golpear a una persona sin recursos que duerme en la calle porque te ha robado la cartera, si tu intención al golpearle era sólo recuperar el objeto robado.
  • La reiteración del delito y la pertenencia a un determinado colectivo es un claro indicador de que se trata de un delito de odio, y no de un incidente aislado. Las personas que cometen delitos de odio suelen pertenecer a determinados colectivos extremistas y la agresión se produce cuando salen en grupo. El delito de odio raramente se comete por una persona aislada.

Importante: En España no es delito odiar a ciertos colectivos, ni siquiera hacer comentarios de tipo racista, siempre que se hagan en privado. El delito de odio supone que se realizan acciones públicas dirigidas a promover o incitar al odio hacia esos colectivos, por ejemplo, salir en manifestación contra los gays o bien organizar en las redes sociales un foro donde se difundan ideas de tipo racista, homófobas, islamófobas, sexistas, etc.

Qué acciones constituyen un delito de odio en España

Entre otras muchas, las siguientes acciones constituyen un típico delito de odio en España:

  • Promover o fomentar de forma pública el odio, la hostilidad o la discriminación hacia personas por pertenecer a un colectivo de los considerados vulnerables.
  • Incitar a la violencia contra estas personas pertenecientes a los colectivos que mencionados anteriormente.
  • Escribir y distribuir material que fomente el odio o la discriminación. El mero hecho de tener el material con intención de distribuirlo ya constituye un delito de odio en España.
  • Negar publicamente los delitos de genocidio o de lesa humanidad, por ejemplo, el holocausto de los nazis contra los judíos.

Qué colectivos se consideran vulnerables en España

El delito de odio protege a colectivos vulnerables frente a acciones de discriminación o agresión.

Uno de los problemas que tienen las personas que pertenecen a estos colectivos, por ejemplo, las personas de una minoría étnica, es que no pueden cambiar la característica que les hace vulnerables, en este caso, su raza, por lo que no pueden evitar la discriminación producto del racismo en la sociedad. Esto hace que las víctimas de un delito de odio tienen una percepción mayor de su vulnerabilidad, lo que puede provocar una baja autoestima y hasta una depresión.

Los principales colectivos que los tribunales españoles consideran vulnerables, y que por lo tanto merecen una especial protección frente a acciones de odio son los siguientes:

Personas LGTBI

La ley en España considera a las personas LGTBI como un grupo vulnerable que merece una especial protección frente a lo que se conoce como la LGTBIfobia.

El delito de odio hacia este colectivo protegido incluye…

  • La discriminación por la orientación sexual, por ejemplo, hombres que se sienten atraidos sexualmente por otros hombres (homosexuales o gays).
  • La discriminación por la identidad de género, por ejemplo, hombres que se sienten mujeres (persona transexual o transgénero).

Minorías raciales y extranjeros

Son colectivos que sufren los prejuicios por pertenecer a otra raza, como los gitanos. Este colectivo también incluye a los extranjeros, especialmente aquellos que vienen del continente africano, independientemente de que se encuentren en España en situación irregular.

Estos colectivos son especialmente discriminados en el ámbito laboral, donde muchas veces se les niega el acceso a un puesto de trabajo simplemente por pertenecer a alguna de estas minorías raciales.

Por lo tanto, la xenofobia está considerada en España como un caso particular del delito de odio.

Enfermos o discapacitados

A este colectivo pertenecen todos aquellos que sufren alguna enfermedad, tanto física como psíquica o mental.

Por ejemplo, es frecuente que se discrimine a las personas que sufren el SIDA tan sólo por el hecho de estar contagiadas.

También es frecuente que se discrimine a personas que sufren alguna enfermedad mental, como la esquizofrenia o el autismo.

Por ejemplo, se consideraría un delito de odio negar el acceso a un local a una persona que sufre síndrome de down, sin que haya ninguna otra razón que lo justifique.

Minorías religiosas

La constitución española protege expresamente la libertad religiosa como uno de los derechos fundamentales.

Por eso las minorías religiosas son objeto de una protección especial frente a acciones de discriminación o agresión.

La ley menciona expresamente el caso del antisemitismo como ejemplo específico de delito de odio. Esto se debe a la existencia de grupos de extrema derecha que profesan la ideología neonazi, que incluye el antisemitismo como uno de sus rasgos principales.

Otro de los colectivos especialmente protegidos por la ley son los musulmanes, y los tribunales españoles contemplan la islamofobia como un caso particular del delito de odio asimilable al antisemitismo.

Los musulmanes, además, son muy fácilmente identificables por las prendas que llevan: el burka, el niqab, el chador, el khimar,
el al-amira, el hiyab y la shayla en el caso de las mujeres y el kafiyyeh y la chilaba en el caso de los hombres. El caso de las mujeres musulmanas son doblemente protegidas, por el hecho de ser mujeres y por ser musulmanas.

Los casos de islamofobia se han incrementado en España a raíz del aumento de la inmigración de personas del norte de África y, especialmente, a raíz de los atentados por terroristas islamistas en Europa.

Dado que la religión católica es predominante en España, los católicos no están protegidos por el delito de odio, y cualquier agresión hacia una persona por ser católico se consideraría un delito de lesiones. El mismo caso se aplica a los agnósticos.

Minorías ideológicas

La Constitución española recoge la libertad de pensamiento como uno de los derechos fundamentales de los españoles. Por eso no es de extrañar que la ley proteja a grupos perseguidos por su ideología.

El caso típico de delito de odio por razones ideológicas en España es cuando un colectivo organizado de extrema derecha, los conocidos como movimientos skins (llamados skinheads), agreden a una persona a la que identifican como miembro de un colectivo de izquierdas (antifascista) o de un colectivo nacionalista o independentista.

Si bien los casos de agresiones a independentistas vascos se ha reducido a raíz de la derrota de ETA, se han incrementado los incidentes contra catalanes a raíz de la declaración de independencia del gobierno catalán.

Estos grupos ultras frecuentemente se encuentran entre los aficionados a ciertos clubes de fútbol, como el caso de los ultrasur del Real Madrid.

Personas pobres o sin techo

A raíz de algunos incidentes contra personas que duermen en la calle, los tribunales consideran la aporofobia (odio al pobre) como un caso particular del delito de odio.

Agredir a alguien por el único hecho de que duerme en un banco o en un portal se considera, por lo tanto, como un delito de odio en España.

Dada la situación de marginalidad en la que viven muchos colectivos inmigrantes, es frecuente que las víctimas del delito de odio por aporofobia tengan también la condición de extranjero y de minoría étnica.

El caso más conocido de delito de odio por aporofobia se produjo en el año 2005, cuando un grupo de jóvenes prendieron fuego a una persona sin hogar que estaba durmiento en un cajero.

Qué es el discurso de odio

El discurso de odio es un tipo de delito en España que consiste en fomentar o incitar al odio, a la violencia o a la discriminación de grupos de personas simplemente por su sexo, por pertenecer a una determinada etnia, por tener una determinada ideología o practicar una determinada religión, por ser de otra nacionalidad, por su orientación sexual o porque tiene algún tipo de discapacidad.

Al igual que en el caso del delito de odio, el discurso de odio, para que sea delictivo, debe hacerse en contra de colectivos vulnerables, como, por ejemplo, mujeres, personas de raza negra, inmigrantes, musulmanes o gays.

Cuales son los delitos más frecuentes en España relacionados con el odio

Los delitos más frecuentes relacionados con el odio en España son, por este orden, los siguientes:

  • Racismo o xenofobia: Este tipo de delito consiste en atacar o discriminar al alguien por razón de su etnia o raza. Más de un tercio de los delitos de odio se cometen por este motivo.
  • Ideología: Consiste en discriminar o atacar a alguien por su ideología, por ejemplo, porque defiende a los inmigrantes o a los gays. Casi un cuarto de los delitos de odio en España son por este motivo.
  • Discapacidad: Consiste en discriminar a alguien porque sufre algún tipo de discapacidad. Casi un 20% de los delitos de odio en España son por este motivo.
  • Orientación sexual: Consiste en atacar a alguien por su orientación sexual, por ejemplo, por ser gay. Más del 10% de los delitos de odio en España son por este motivo.
  • Religión: Consiste en atacar a alguien por practicar una determinada religión, por ejemplo, por ser musulmán. Más del 5% de los delitos de odio en España se cometen por este motivo.
  • Sexo / género: Consiste en discriminar a alguien por su género, por ejemplo, por ser mujer. Casi un 2% de los delitos de odio en España son por este motivo.
  • Aporofobia: Consiste en acciones violentas contra los indigentes o los sin techo. Más del 1% de los delitos de odio en España son por este motivo.
  • Antisemitismo: Consiste en acciones violentas contra los judíos. Casi un 1% de los casos de odio en España son por este motivo.

Hay que decir que existe un problema de infradenuncia en el caso de los delitos de odio, ya que se estima que apenas se denuncia un 10% de los delitos de odio que se comenten en España.

Las razones más frecuentes por las que las víctimas de delitos de odio no presentan denuncia son, por este orden:

  • Miedo a sufrir represalias si denuncian a un miembro de un colectivo racista o xenófobo.
  • Normalización de la discriminación: las víctimas lo ven como algo normal y no le dan la importancia que merece.
  • Las víctimas tienen miedo de que la policía no les crea o que no les haga caso.
  • Desconocimiento por parte de las autoridades de la realidad que viven las víctimas de delitos de odio.
  • Miedo a que les deporten si la víctima está en España en situación irregular.
  • En el caso de personas LGTBI, algunas víctimas tienen miedo al rechazo en su entorno laboral o social si salen del armario.
  • Desconocimiento de la ley por parte de muchas víctimas que desconocen que la discriminación es un delito en España.
  • Problemas para explicarse en el caso de que la víctima no hable bien el español.
  • Tendencia a considerar el delito de odio como un delito leve.
  • Derivación de la víctima del delito de odio hacia instituciones como la Oficina del Consumidor, que no se ocupan de estos temas (por ejemplo, si a una persona se le niega el acceso a un local por el color de su piel).

Qué tipo de acciones se realizan en España por razones de odio

Las acciones delictivas más frecuentes en España que se realizan por razonnes de odio son, por este orden, las siguientes:

  • Lesiones: Los actos violentos son los que con más frecuencia se producen por razones de odio (casi un 20%).
  • Amenazas: Las amenazas contra colectivos vulnerables son los segundos actos más frecuentes por razones de odio (más del 15%).
  • Injurias o insultos: Insultar a alguien por alguno de los motivos descritos anteriormente es el tercer acto más frecuente por razones de odio (casi un 10%).
  • Racismo en el deporte: Los insultos racistas contra deportistas de algún colectivo vulnerable son el siguiente acto más frecuente por razones de odio (casi un 7%).
  • Daños: Los actos en contra de la propiedad de una persona que pertenece a un colectivo vulnerable son el siguiente tipo de actos por razones de odio en España (más del 6%).
  • Abusos sexuales: Abusar sexualmente de una persona, por ejemplo, porque sufre una discapacidad psíquica, es otro de los actos más frecuentes por razones de odio (casi un 5%).
  • Vejaciones leves: Actos sin demasiada transcendencia, por ejemplo, empujones contra alguien por pertenecer a algún colectivo vulnerable, es otro de los actos de odio más frecuentes (casi un 4%).
  • Trato degradante: Utilizar frases despectivas contra un determinado colectivo vulnerable o tratar a alguien con desprecio por pertenecer a alguno de estos colectivos es otro de los actos más frecuentes por razones de odio (aprox. el 3%).

Estos son sólo los actos más frecuentes, pero las acciones motivadas por el odio pueden ser muy diversas.

Hay que recordar que para que haya delito de odio, lo importante no es tanto el tipo de acción que se emprende como la motivación.

Así, por ejemplo, un insulto normalmente supone un delito leve de injurias, pero si el insulto se dirige contra alguien porque pertenece a un determinado colectivo vulnerable, por ejemplo, por ser gay, entonces supone un delito de odio, no un delito de injurias.

Dónde se producen este tipo de actos

Las acciones que constituyen un delito de odio tienen lugar, por este orden, en los siguentes lugares:

  • La vía pública
  • Viviendas particulares
  • Establecimientos de hostelería y ocio, por ejemplo, bares, discotecas, etc.
  • Campos de fútbol y otras instalaciones deportivas
  • Espacios abiertos
  • Centros religiosos
  • Otros lugares

Cuál es el perfil de las víctimas de los delitos de odio en España

Aquí tienes el perfil de las víctimas de delito de odio en España (nacionalidad, género, edad, etc).

La mayoría de las víctimas de un delito de odio son españolas (más del 75%) y el resto son, por este orden, de las siguientes nacionalidades:

  • Africanos (la mayoría marroquíes y senegaleses)
  • Latinoamericanos (la mayoría ecuatorianos y colombianos)
  • Europeos (la mayoría son rumanos)
  • Asiáticos (la mayoría paquistaníes)

La mayoría de las víctimas de delito de odio en España son hombres (2/3) y tan sólo 1/3 de las víctimas son mujeres.

Las víctimas de los delitos de odio en España tienden a ser relatívamente jóvenes (entre los 25 y 50 años).

Los muy jóvenes y los muy mayores tienden a sufrir menos delitos de odio, aunque aprox. 1/3 de las víctimas se reparten entre estos dos grupos de edad.

Cuál es el perfil de los autores

El perfil de los autores de delito odio en España tienen el siguiente perfil (género, edad, nacionalidad, etc.)

Los autores de un delito de odio en España son en su mayoría hombres (aprox. el 80%), españoles (aprox. el 80%),y relativamente jóvenes (aprox. 2/3 tienen menos de 40 años).

Qué ocurre cuando te denuncian por delito de odio en España

Cuando te ponen una denuncia por un delito de odio en España (acusado delito de odio), la policía te va a tomar declaración para obtener todos los detalles que necesitan para investigar el caso.

Entre tus derechos está el de acogerte a tu derecho a no declarar. Si quieres saber qué hacer si la policía te cita para tomarte declaración en comisaría, puedes leer este artículo de nuestro blog sobre qué deberías hacer si recibes una citación para declarar en comisaría.

Los agentes van a elaborar el atestado con toda la información que les facilites. Luego van a registrar los hechos en el ordenador y van a remitir el atestado al un fiscal especial para delitos de odio, que se va a encargar de la instrucción del caso.

Qué castigo tiene el delito de odio en España

El delito de odio se castiga en España con penas de prisión de entre 1 y 4 años para los casos más graves.

Además, el autor de un delito de odio está obligado a pagar una multa, que establece el juez en función de sus circunstancias socioeconómicas.

Si los autores de un delito de odio en España son, por ejemplo profesores, monitores de tiempo libre o deportistas y cometen un delito de odio en el ejercicio de su profesión, pueden ser inhabilitados por el juez para el ejercicio de la misma.

Los menores se consideran especialmente protegidos. Por eso se considera un agravante cometer un delito de odio contra menores, por ejemplo, discriminando a un niño por razón de su raza o su credo.

También se considera un agravante del delito de odio difundir mensajes de odio a través de Internet en las redes sociales o utilizando las nuevas tecnologías. En este caso, la pena por un delito de odio en España son como mínimo dos años de prisión.

Por qué contratar un abogado si te acusan de un delito de odio

En España, cualquier persona acusada de un delito tiene derecho a la defensa letrada por parte de un abogado.

La asistencia letrada del acusado de un delito de odio (el abogado) es responsable de asegurarse de que se respetan todos tus derechos.

El abogado de la defensa también puede (y debe) aportar información y pruebas relevantes a la causa.

También puede (y debe) recurrir las decisiones del juez instructor, por ejemplo, si el juez decide imponer una orden de alejamiento o un ingreso preventivo en prisión.

Para que la asistencia letrada sea efectiva es necesario acudir a un abogado penalista que sea especialista en delitos de odio. No acudas a un abogado cualquiera, ya sea un conocido, un familiar o un abogado cerca de tu domicilio o de tu trabajo.

Si no tienes recursos, puedes solicitar un abogado de oficio. Si no te gusta el abogado de oficio que te han designado, puedes leer este artículo de nuestro blog sobre qué hacer si no te gusta el abogado de oficio que te han designado.

Qué hacer si te acusan de un delito de odio en España

Que te acusen de un delito de odio en España no es algo menor, ya que el delito de odio siempre se castiga en nuestro Código Penal con pena de prisión.

Si te acusan de un delito de odio, lo primero es buscar el consejo de un abogado experto en este tipo de delito, que es la persona más indicada para preparar tu estrategia de defensa.

Aquí tienes algunas de las posibles defensas legales ante una acusación por un delito de odio en España (recuerda que tu abogado es la persona más indicada para asesorarte sobre la más indicada en tu caso):

No se trata de un delito de odio

La estrategia legal de defensa más utilizada en delitos de odio consiste en decir que los hechos no están motivados por el odio hacia ningún colectivo.

Es la acusación la que tiene que demostrar, no sólo que los hechos se han producido, sino que los hechos, agresiones o insultos, están motivados por el odio de acusado hacia un determinado colectivo protegido por ser vulnerable, ya sea una minoría étnica o religiosa, un colectivo LGTBI o una mujer.

Se trata de una reacción momentánea, puramente emocional.

Para que haya delito de odio en España, no basta con hacer un comentario de tipo racista u homófobo (por poner dos ejemplos). Este tipo de comentarios se pueden deber a un «calentón».

Para que haya delito de odio en España hay que demostrar que se trata de un acto deliberado que tiene como objetivo promover una actitud de odio en la sociedad hacia una minoría o un determinado colectivo vulnerable.

Por eso, una posible estrategia de defensa sería argumentar que se trata de un hecho aislado de carácter puramente emocional, debido a un altercado con un individuo perteneciente a alguno de estos colectivos, por ejemplo, un homosexual, pero que tu intención nunca era la de promover el odio hacia ese colectivo.