Qué hacer si te han denunciado por estafar al seguro (acusado de fraude al seguro)

¿Te acusan de estafar al seguro (fraude) y no sabes qué hacer? En este artículo te explico lo que debes hacer si te acusan de estafar al seguro (acusación de fraude al seguro).


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Qué se entiende por estafar al seguro en España

Estafar al seguro consiste en engañar a la compañía de seguros con la intención de cobrar una indemnización a la que no tienes derecho según la póliza de seguros que tienes firmada con ellos. Para que haya delito, el acto tiene que ser deliberado (doloso), en caso contrario no hay delito. Si el cobro de la indemnización se debe a un error involuntario, entonces no hay delito, aunque sí que hay obligación de devolver el dinero cobrado indebidamente.

El delito de estafa a las compañías de seguros es bastante frecuente en España. El fraude más frecuente a las compañías de seguros está relacionado con los seguros de coches, ya que es el tipo de seguro que más se vende en España, puesto que por ley cualquier coche debe estar asegurado.

Fraudes relacionados con el seguro del coche

La mayoría de las estafas a las compañías del seguro están relacionadas con el seguro del coche. El más frecuente de los fraudes consiste en reclamar una indemnización que no te corresponde, o en reclamar más dinero del que te corresponde como indemnización.

Hace unos años, la estafa más frecuente era simular unos daños en el vehículo que no estaban producidos por el siniestro cubierto por el parte. Hoy en día, el fraude más común es reclamar indemnizaciones por daños corporales fingidos o bien que no están relacionados con el siniestro.

Hoy en día, las indemnizaciones por daños corporales pueden ser bastante cuantiosas, por lo que una falsa reclamación por daños corporales puede suponer bastante dinero para una compañía de seguros, por eso las compañías invierten bastante en la investigación de este tipo de reclamaciones, para detectar las reclamaciones fraudulentas.

Aquí tienes una relación de las estafas más frecuentes relacionadas con el seguro del automóvil:

El falso latigazo cervical

El fraude más frecuente después de un accidente de coche es simular una lesión de cuello tras un alcance por detrás en nuestro vehículo. El problema que tiene la compañía de seguros es que los latigazos cervicales son muy frecuentes tras un alcance por detrás.

El resultado de un latigazo cervical es un dolor intenso en el cuello. El dolor es algo subjetivo, y no hay ninguna manera de detectar si el dolor es real o fingido, por lo que las compañías de seguro normalmente no tienen posibilidad de demostrar que la reclamación es fraudulenta.

Como norma, los jueces interpretan que si el accidente se produce a una velocidad inferior a 15 km a la hora, no es posible que la víctima sufra de un latigazo cervical. En caso contrario, se entiende que el latigazo cervical es algo consustancial a un accidente donde un vehículo golpea a otro por detrás.

Daños exagerados en el vehículo

Otro de los fraudes frecuentes tras un accidente de coche es inventar o aumentar daños en el vehículo. Por ejemplo, hay gente que alega que una avería en el motor es producto de un accidente, o reclaman que les reparen un golpe antiguo o ralladuras en la pintura como si fueran a causa del reciente golpe.

El perito de la compañía de seguros suele valorar los daños que se observan a simple vista y valora si todos los daños que se observan a simple vista son consecuencia del siniestro cubierto por la póliza de seguros. Si el perito aprecia que no hay conexión entre los daños y el siniestro, entonces suele denegar la reparación y el afectado se ve obligado a reclamar judicialmente ante la compañía de seguros si quiere que le reparen los daños.

Presupuestos del taller inflados

Hay talleres que aprovechan que un vehículo ha sufrido un siniestro para presentar un presupuesto para reparar los daños que está claramente exagerado. Es frecuente que el cliente participe en el fraude aumentando los daños o reclamando algo que no le corresponde, por ejemplo, reclamando que le pinten todo el coche para que no quede en dos tonos del mismo color.

El falso robo del coche

Desde hace unos años, hay gente que finge que le han robado el coche para reclamar una indemnización al seguro de forma fraudulenta. Para reclamar el daño del coche, la compañía exige que haya una denuncia previa, por lo que en este caso, al delito de estafa se añade el delito de denuncia falsa.

Para prevenir este delito, las compañías de seguros piden que el cliente les entregue los dos juegos de llaves del coche, aunque el defraudador suele alegar que el ladrón se llevó uno de los juegos de llaves, ya que se llevó el coche con las llaves puestas. Sospechoso ¿verdad?

Normalmente, este delito se comete en colaboración con algún grupo de delincuentes que se encargan de hacer desaparecer el coche supuestamente robado, normalmente llevándolo a otro país donde lo venden como un coche de segunda mano. Hay países como Albania que no llevan ningún control de si el coche aparece como robado en algún otro país.

El parte falso

Otro de los fraudes que se dan con cierta frecuencia es dar un parte de accidente falso. Este falso parte lo suele utilizar un tercero para reclamar la reparación de su vehículo. Este fraude es más frecuente cuando uno de los vehículos está asegurado a terceros y ha sufrido daños sin contrario, por ejemplo, estando aparcado, o bien a causa de un descuido de su dueño al conducir.

Suele ser el caso que un familiar o un amigo que tiene su coche asegurado a todo riesgo da un parte a su compañía de seguros declarándose culpable del accidente para que su póliza de seguros cubra los daños supuestamente causados en el otro vehículo.

Otras veces, un tercero entrega un parte de accidente a su compañía de seguros donde te identifica como el causante del accidente. Si tienes algún tipo de seguro, tu compañía se encargará de intentar demostrar que tú no estabas en el lugar del siniestro y que se trata bien de una equivocación o de un fraude.

Encubrir el consumo de drogas o alcohol

Cuando un conductor que tiene un accidente había consumido alcohol o drogas, la compañía de seguros no se hace cargo de los daños que haya podido causar en el siniestro. Por eso hay quien oculta el hecho de que era él o ella el que conducía y en su lugar dice que era otra persona la que conducía, una persona que no había bebido o que estaba por debajo del límite de alcohol en sangre permitido por la ley en España.

Datos falsos en la póliza

Hay gente que facilita datos falsos a la hora de contratar una póliza de seguros o bien que oculta ciertos datos, por ejemplo, que tiene le han retirado el carnet de conducir por culpa de una sanción u oculta que sufre una enfermedad que le impide conducir.

Esto es un error, porque en todas las pólizas de seguro hay una cláusula que indica que todos los datos que aporta el tomador del seguro deben ser reales, en caso contrario, la póliza se considera nula y no cubre en caso de un siniestro. Esto es si la compañía descubre el fraude, claro.

Accidentes provocados en rotondas

La ley dice que el coche que se incorpora a una rotonda es el culpable si se produce un accidente. El fraude consiste en que varias personas circulan en un coche dentro de una rotonda. 

Cuando alguien se va a incorporar hacen como que ceden el paso para luego acelerar y provocar el accidente. La víctima siempre alega que sufre lesiones en el cuello.

Este delito lo suelen hacer mafias organizadas, los llamados «rotonderos».

Alcances provocados

Aprovechando que muchos conductores no respetan la distancia de seguridad, hay conductores que frenan de golpe con la esperanza de que el conductor de atrás no le dé tiempo a frenar y provoque así el accidente, en realidad provocado por el frenazo sin motivo. La víctima siempre alega que ha sufrido lesiones en el cuello.

Consecuencias de estafar al seguro

¿Cuáles son las consecuencias de estafar al seguro? Aquí tienes algunas de las consecuencias:La compañía de seguros va a denegar la compensación que le reclamas, al considerar que se hace de forma fraudulenta. Si ya has cobrado la indemnización, la compañía te va a reclamar este dinero en los tribunales de justicia.

  • La compañía de seguros va a cancelar la póliza que tienes con ellos.
  • Ninguna otra compañía de seguros te va a asegurar, puesto que las compañías intercambian datos sobre los defraudadores (hay una base de datos de defraudadores). Esto te impide comprar un coche en España, ya que ninguna compañía de seguros lo va a asegurar, algo que es obligatorio por ley.
  • En caso de que alguna compañía de seguros te suscriba una póliza, la prima que vas a tener pagar es mucho más alta que la que pagan el resto de asegurados, ya que las empresas de seguros consideran que en tu caso, hay un mayor riesgo de defraudación.
  • La ley en España considera la estafa como un delito. La sanción depende de la cantidad defraudada:
    • Si la cantidad defraudada es inferior a los 400€, se trata de un delito leve que se castiga sólo con una multa.
    • Si la cantidad defraudada supera los 400€, entonces el delito de estafa se castiga con una pena de prisión que varía entre los 6 meses y puede llegar hasta los 3 años de prisión.
    • Si la cantidad defraudada supera los 50.000€ (esto se considera un agravante por la notoria importancia de la estafa), entonces la pena puede llegar hasta los 8 años de prisión.

Otros tipos de fraude a las compañías de seguros

Además del fraude en las pólizas de seguro del automóvil, que como he dicho son las estafas más frecuentes en España relacionadas con el seguro, también hay otros tipos de estafas en los seguros. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • Enfermedades simuladas: Este tipo de estafa ocurre cuando alguien simula una enfermedad para cobrar una prestación por enfermedad (baja por enfermedad). Este es un fraude contra las mutuas de trabajo, que son las responsables de cubrir este riesgo.
  • Gastos médicos falsos: Esta estafa se produce cuando un profesional médico simula haber realizado algún tipo de tratamiento para cobrar a la aseguradora el coste del mismo.
  • Recetas falsas: Esta estafa consiste en falsificar la firma de un médico para conseguir medicinas que tienen un alto valor en el mercado negro, como pueden ser los psicotrópicos o los ansiolíticos.
  • Asesinatos y muertes simuladas: Hay personas que llegan a matar con el objetivo de cobrar un seguro de vida que han contratado previamente para la persona que ha fallecido. En algún caso, se ha llegado incluso a simular la muerte de alguien para cobrar el seguro.
  • Fuegos provocados: Hay casos en que el propietario de un negocio prende fuego al local para poder cobrar el seguro.
  • Robos simulados: Mucha gente denuncia que le han robado algo para poder cobrar el seguro. El caso más frecuente es el del robo de un teléfono de alta gama. El hurto no está cubierto por las pólizas de seguros, por lo que mucha gente denuncia un robo con fuerza cuando en realidad el teléfono móvil se lo han quitado en un descuido, lo que se considera un hurto, no un robo.
  • Reclamaciones exageradas: En el caso de un robo, hay gente que incluye en la lista de artículos robados joyas y otros artículos de valor con la intención de cobrar la indemnización del seguro.

Cuándo existe un delito de estafa contra el seguro

Para que exista un delito de estafa contra una compañía de seguros se tienen que dar ciertas condiciones. Es obligación de la compañía de seguros demostrar que se dan estas condiciones, ya que en la legislación española el que acusa debe demostrar el delito, puesto que nadie es culpable si no se demuestra antes y un juez le condena.

Estas son las condiciones que se tienen que dar para que haya delito de estafa al seguro:

  • La reclamación fraudulenta al seguro debe ser intencionada: Es decir, que la persona que ha cobrado una indemnización que no le correspondía lo hizo a sabiendas y de forma fraudulenta según alguno de los métodos que hemos explicado antes (o cualquier otro método que sea ilegal). No sería un delito si la persona que realiza la reclamación comete un error involuntario al rellenar el parte donde informa del siniestro a la compañía de seguros. Sí que sería un delito si se da cuenta del error y no informa a la compañía inmediatamente.
  • La reclamación fraudulenta debe estar relacionada con un siniestro cubierto por una póliza de seguros: El fraude se produce si a consecuencia de esta reclamación fraudulenta, el asegurado recibe una compensación que legalmente no le correspondía.
  • El fraude tiene que ser determinante para que el asegurado reciba la compensación: Es decir, que si en la reclamación del asegurado hay algún dato inexacto, pero este dato no tiene ninguna trascendencia de cara a la posible indemnización por el siniestro, entonces no se puede decir que se haya cometido ningún delito de estafa contra el seguro. Supongamos que en una reclamación al seguro, el color del objeto está equivocado, pero esto no afecta al valor del objeto, entonces no se puede decir que haya ningún tipo de fraude, aunque el error sea intencionado. 

La estrategia de defensa en una acusación de estafa al seguro

Hay muchas estrategias de defensa posibles ante una acusación de estafa por parte de una compañía de seguros. Aquí tienes algunas de las posibles estrategias:

La reclamación era legítima

Aunque la compañía de seguros alegue que el cobro de la reclamación se hizo de modo fraudulento, tu abogado puede intentar demostrar que no es así, y que los daños se han producido realmente y están cubiertos por la póliza que habías suscrito.

El fraude no fue intencionado

Si has cobrado una indemnización que no te corresponde, tu abogado puede intentar demostrar que lo hiciste de buena fe, sin ninguna intención de engañar ni de cobrar algo que no te corresponde. Recuerda que es la compañía de seguros la que tiene que demostrar que hubo mala fe para que haya delito.

Supongamos que el perito de la compañía por error ha incluido en la reparación unos daños que no son a consecuencia del siniestro cubierto por la póliza. En este caso, no es probable que la compañía de seguros te acuse de fraude, y si no hace puedes alegar que no era tu intención defraudar y que creías de buena fe que la reparación era correcta.

El fraude se debe a un error de interpretación

Una póliza de seguros es un documento legal complejo para alguien que no es experto en derecho. Puede que alguien haga una reclamación al seguro de daños pensando que los daños están cubiertos por la póliza de seguros. Normalmente la compañía de seguros detecta el error antes de pagar indemnización alguna, pero si no lo hace, en ningún caso se puede atribuir al asegurado la intención de defraudar o estafar al seguro, ya que pensaba de buena fe que estaba cubierto por su póliza.

Al menos una parte de la reclamación era legítima

A veces ocurre que cuando se produce un siniestro no todos los daños están cubiertos por la póliza de seguros, aunque el asegurado pensaba que lo estaban. Si en la reclamación se incluyen cosas que no están cubiertas por el seguro pensando que sí que lo están, no se puede acusar al asegurado de que hay intención de defraudar al seguro, ya el siniestro se ha producido tal y com se indica en la reclamación y al menos una parte de los daños están cubiertos por la póliza.

Falta de pruebas

La compañía de seguros tiene la responsabilidad de demostrar que has cometido un delito de estafa. Para ello tienen que aportar pruebas, no basta con acusar.

Tú no eres el responsable del fraude

Aunque tú hayas cobrado la indemnización de forma fraudulenta,puede que en realidad no seas el responsable de la estafa. Quizás un tercero te ha dado una información errónea que haya generado que tú hayas hecho una reclamación que no te corresponde, pero sin intención de estafar al seguro. Por ejemplo, si por error has utilizado la tarjeta sanitaria de otra persona, pensando que era la tuya.

Coacciones

Puede ser que alguien te haya obligado a reclamar una indemnización que no te corresponde mediante amenazas o coacciones. Tu abogado puede intentar demostrar que no tenías intención de cometer ningún delito, pero que te viste obligado a hacerlo por miedo a las consecuencias.

Qué hacer ante un caso de estafa al seguro

Si la policía te acusa de cometer un delito de estafa contra una compañía de seguros, lo primero que necesitas es un buen abogado.

Busca un abogado que esté especializado en el delito de estafa, no vayas al primer abogado que encuentres, o al que está más cerca de tu domicilio o de tu trabajo.

Lo primero que debes hacer es explicar a tu abogado exactamente de qué se te acusa, cuales son los hechos desde tu punto de vista.

Luego tienes que buscar pruebas de que no has cometido ningún acto ilegal, por ejemplo, con fotografías que demuestren que el siniestro se ha producido tal y como lo cuentas. Si dices que ha sido un robo y no un hurto, indica los detalles de dónde se ha producido, una descripción de la persona que te ha robado o fotos donde se vea que la puerta ha sido forzada.

Pregunta a tu abogado cuál es la acusación de la policía y las posibles estrategias de defensa en tu caso. Sugiere a tu abogado algún testigo que pueda demostrar que eres inocente y que no has cometido un delito de estafa al seguro.

Busca cualquier documento que demuestre que no has cometido ningún delito y que tu abogado pueda aportar en el juicio.

Explica a tu abogado lo que has hecho con el dinero. Si todavía lo tienes en tu poder, puedes explorar la posibilidad de llegar a un acuerdo con la compañía de seguros, devolviendo el dinero cobrado indebidamente a cambio de que la compañía retire la denuncia por el fraude.

Cómo investigan las compañías de seguro las reclamaciones de los asegurados

Ante cualquier reclamación, las compañías de seguro siempre hacen una averiguación que, en algunos casos, se convierte en una compleja investigación en la que participan varias personas.

Todas las reclamaciones posan por las manos de un perito responsable de valorar los daños y de comprobar que los daños reportados en el la reclamación coinciden con la morfología del siniestro, por ejemplo si los daños están a la altura que se corresponde con el golpe del vehículo contrario o si se corresponden con la intensidad del golpe. 

También pasan por las manos de los especialistas antifraude de la empresa que determinan la probabilidad de que la reclamación sea fraudulenta.

Las compañías de seguros también utilizan programas informáticos destinados a detectar si una reclamación es fraudulenta, por ejemplo, analizan si en el entorno se han producido otras reclamaciones similares, si se ha dado en algún sitio un fraude relacionado con este tipo de reclamación, etc.

En los casos más graves, cuando la reclamación es muy importante, las compañías de seguros contratan los servicios de investigadores privados especializados en detectar estafas al seguro y conseguir pruebas para demostrar el carácter fraudulento de la reclamación.