Qué conductas se consideran agresión sexual en España

Aquí tienes una lista de conductas que se consideran una agresión sexual en España:

Al principio, la mujer dijo que SÍ, pero luego dijo que NO

Si una persona accede a tener relaciones sexuales con alguien, se entiende que sabe lo que va a ocurrir a continuación. Pero si en algún momento no se sientes a gusto con lo que ocurre, puede cambiar de opinión y detener la relación.

Es decir, que puede revocar su consentimiento en cualquier momento. El hecho de que en un primer momento dijo que sí a la relación no le obliga a consumar el acto.

Si la otra persona persiste en su intención de mantener relaciones, por ejemplo, si intenta penetrar a su pareja una vez que ha dejado claro que quiere que pare, podría estar cometiendo un delito de carácter sexual, incluso una agresión sexual.

La mujer no quería tener relaciones, pero accedió porque el hombre insistía

Si insistes en tener relaciones con tu pareja a pesar de que te ha dejado claro que no quiere, y al final accede para que le dejes en paz, podría ser que haya accedido bajo coacciones, por lo que puede que el consentimiento no sea legalmente válido.

Si su consentimiento fue forzado, o bien se consiguió bajo coacciones, puede que hayas cometido un delito de abusos o una agresión sexual.

La decisión de mantener relaciones debe ser producto de la libre capacidad de decidir de cada uno, y nadie tiene que presionar o insistir si una mujer decide libremente que no quiere mantener relaciones sexuales

La mujer dijo que no quería hacer algo, pero el hombre lo hizo de todos modos

Es posible acceder a tener relaciones sexuales con alguien y, al mismo tiempo, poner ciertos límites a lo que estás dispuesta a hacer.

Debes respetar los límites que ponga tu pareja a la relación sexual. Si no los respetas, estarías actuando sin su consentimiento, y lo que hagas podría considerarse bien un abuso o bien una agresión sexual

La mujer dijo que parara, pero el hombre no le hizo caso

En una relación sexual es fácil dejarse llevar por la pasión del momento, pero eso no significa que no necesites es consentimiento de tu pareja para seguir adelante.

Si tu pareja te dice que pares, que no quiere seguir adelante con el encuentro sexual, y no lo haces, estarías actuando en contra de su voluntad y cometiendo un delito de carácter sexual (abusos o agresión).

Nadie tiene obligación de hacer algo simplemente porque su pareja siente el deseo de hacerlo, aunque sea su pareja estable e incluso su marido.

Si no respetas la voluntad de tu pareja, la relación sería forzada y, por lo tanto, delictiva

La mujer dijo que le dolía, pero al hombre no te importó

Si tu pareja siente dolor o molestias durante el acto sexual es una señal de no está disfrutando y que deberías parar. Si no lo haces, puede que la relación no se considere consentida, especialmente si te lo ha dicho y te has pedido que pare.

El hombre obligó a la mujer a una postura que no quería

Si durante la relación fuerzas a tu pareja a ponerse en una determinada postura en contra de su voluntad, podrías estar cometiendo una agresión o un abuso sexual.

Cualquier acto sexual debe ser consentido, y esto incluye la postura en la que quieres mantener relaciones.

Si tu pareja accede a mantener relaciones, pero le obligas a realizar algo que no quería hacer, entonces estás cometiendo un delito de tipo sexual

El hombre penetró a la mujer sin condón, en contra de su voluntad

Cuando dos personas tienen relaciones sexuales, deberían acordar primero si van a utilizar algún tipo de protección.

Si la mujer pide que su pareja se ponga un preservativo, pero éste no lo hace y la penetra sin protección, podría estar cometiendo un delito de abusos sexuales.

Igualmente, sería un delito quitarse la protección en la mitad de la relación sexual sin decírselo a la pareja y sin pedir su consentimiento antes de hacerlo.

La mujer accedió a tener relaciones bajo coacciones

Hay mujeres que en un momento dado sienten que si no acceden a mantener relaciones con un hombre, su vida puede correr peligro.

El caso más claro es si el hombre está amenazando a la mujer con un cuchillo o cualquier otro tipo de arma. En este caso, la mujer accede a tener relaciones simplemente por miedo a que si se resiste, sea peor que si accede.

El único consentimiento válido legalmente es aquel que se da libremente, sin ningún tipo de coacción o amenaza por la otra parte

Acceder a tener sexo con un hombre porque te está amenazando no significa que la mujer realmente participe de la relación, y se entiende que el hombre ha forzado a la mujer, lo que se consideraría un delito de agresión sexual, y en el caso de que haya penetración, una violación.

La mujer no se resistió, aunque no estaba de acuerdo con mantener relaciones

Cuando alguien te está amenazando con un arma, es difícil resistirse a una agresión sexual; por eso en esos casos no se exige a la víctima que ponga resistencia para demostrar que la han violado, basta con demostrar que estaba siendo amenazada.

No negarse a tener relaciones o no oponer resistencia cuando alguien intenta forzar a una mujer no significa en ningún caso que no exista una agresión sexual.

El consentimiento debe ser siempre libre y claro, nunca ambiguo, para ser legal. Cualquier otra cosa es equivalente a una relación no consentida y siempre supone un delito de carácter sexual en España.

La mujer y el hombre tuvieron relaciones, aunque ella no recuerda lo que pasó

Por culpa del trauma de una agresión sexual, la víctima, a veces, no recuerda lo ocurrido.

También determinadas drogas pueden hacer que los recuerdos de la violación sean, en el mejor de los casos, confusos.

Pero el hecho de que la mujer no recuerde muy bien la agresión no hace que el acto sea menos delictivo; si acaso, al contrario, el uso de narcóticos agrava el delito.

Si una mujer cree que ha sufrido una agresión sexual, aunque no recuerde bien los detalles, puede someterse a un examen médico. Un médico puede determinar si hubo violación y recoger pruebas del delito que se pueden utilizar en un juicio contra el agresor.

La mujer estaba dormida o inconsciente cuando tuvo relaciones

Si una mujer está dormida o inconsciente en el momento en que mantiene relaciones sexuales, es imposible que pueda dar su consentimiento, por lo que, sin lugar a dudas, se trató de un delito de abusos sexuales.

La mujer estaba borracha cuando tuvo relaciones

Si una mujer está bajo los efectos del alcohol, hasta el punto de ser incapaz de dar su consentimiento para tener relaciones sexuales, entonces se trata de un caso de abuso sexual.

Sin embargo, es posible que la mujer se tome unas copas y mantener todavía la capacidad para mantener relaciones sexuales con otra persona de forma libre, incluso aunque el efecto del alcohol le anime a la mujer a hacer cosas que no haría si no hubiese bebido.

El asunto del alcohol y el sexo es un tema espinoso que debe ser estudiado en cada caso

No hay un límite claro entre lo que supone tener relaciones consentidas habiendo tomado unas copas y abusar de alguien aprovechando que está bajo la influencia del alcohol.

Lo que está claro es que si la mujer ha bebido hasta el punto de perder la consciencia, o al menos perder la coherencia, y alguien se aprovecha, se trata de un delito de abusos.

La mujer estaba drogada cuando mantuvo relaciones

El caso de las drogas es muy similar al del alcohol. Es posible mantener la lucidez suficiente para mantener relaciones sexuales aunque hayas consumido alguna sustancia; pero si la mujer ha perdido la consciencia, o las drogas le han dejado semi inconsciente o claramente incapacitada, entonces se trata de un caso de abusos sexuales.

El hombre estaba drogado cuando forzó a la mujer

Las personas deben ser responsables de sus actos, incluso si cometen delitos cuando están bajo la influencia de alguna droga.

Si un hombre fuerza a una mujer a tener relaciones sexuales, se trata de delito de agresión sexual, independientemente de que la persona que cometió el delito estuviera drogada o borracha (o las dos cosas).

El hombre forzó a su amiga a mantener relaciones

Los casos de agresiones sexuales entre amigos o conocidos son bastante frecuentes. De hecho, más de un tercio de las violaciones las cometen amigos de la víctima.

Cualquier relación sexual no consentida supone una violación, sea o no un amigo el autor del delito.

El hombre forzó a su novia a mantener relaciones

El hecho de que una mujer sea tu novia no te da derecho a tener relaciones sexuales con ella sin su consentimiento.

Todas las relaciones sexuales deben ser consentidas, independiente de quién sea la persona con la que te has acostado

El hecho de que una mujer acceda a acostarse contigo una vez no significa que tenga ninguna obligación hacia ti ni que tengas que mantener relaciones sexuales con ella en el futuro, aunque sea tu novia o tu esposa.

Ser la pareja estable de una mujer no autoriza al hombre a exigir que se acueste con él cuando quiera. Todas las relaciones sexuales con tu pareja deben ser de mutuo acuerdo.

Los lazos afectivos hacen más probable que una mujer acceda a mantener relaciones sexuales con un hombre, pero no la obligan a nada

Cualquier relación sexual forzada, es decir, sin el consentimiento expreso de la mujer, aunque ésta sea tu novia o tu esposa, supone un delito de carácter sexual, igual que si la mujer fuera cualquier otra persona y la fuerzas a practicar sexo.