Qué hacer si te acusan de un homicidio imprudente en España

¿Te acusan de un homicidio imprudente (delito de homicidio imprudente) en España y no sabes qué hacer? En este artículo te explico lo que debes hacer si te acusan en España de un homicidio imprudente.

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Qué es un homicidio imprudente

Para que haya un delito de homicidio imprudente en España se deben dar las siguientes circunstancias:

  • Debe haber una acción negligente a consecuencia de la cuál muere alguien.
  • La muerte no se puede atribuir a otras causas (es consecuencia directa de la acción negligente).
  • El autor de la imprudencia no perseguía la muerte de nadie, en cuyo caso sería un asesinato.
  • La acción es intencionada (no se trata de un mero accidente).
  • La persona que comete el acto sabe (o debería saber) que su acción puede causar la muerte de alguien.
  • La acción que ha causado la muerte viola alguna ley o alguna norma. Si la acción no estaba prohibida expresamente, no sería un delito (eso no implica que no haya responsabilidad).

La imprudencia se puede deber a una acción o a una omisión. En este último caso, el autor del delito de imprudencia debería haber hecho algo para evitar la muerte de la víctima.

En España la mayoría de los homicidios imprudentes son resultado de alguna de las siguientes acciones:

  • Una imprudencia conduciendo un vehículo a motor o un ciclomotor.
  • Una imprudencia manejando un arma de fuego.
  • Una imprudencia en el desempeño de su actividad profesional.

El castigo por un homicidio imprudente

La pena por un delito de homicidio imprudente depende del tipo de imprudencia que ha causado la muerte de otra persona. En concreto:

Homicidio como consecuencia de una imprudencia grave

El Código Penal castiga un delito de homicidio por causa de una imprudencia grave con una pena de prisión mínima de 1 año (máximo 4 años).

Si la muerte es consecuencia de la utilización de un vehículo, la pena incluye la privación del carnet de conducir durante un período mínimo de 1 año (máximo 6 años).

Si la muerte es consecuencia de un imprudencia profesional, por ejemplo, una negligencia médica, el profesional estará inhabilitado para el ejercicio de su profesión durante un período de 3 a 6 años.

Si la muerte se produce a consecuencia de una imprudencia en el manejo de un arma de fuego, se verá privado de la licencia para portar armas durante un período de entre 1 y 6 años.

Si la imprudencia ocasiona varios muertos o se trata de una imprudencia especialmente grave, el juez puede agravar la pena en uno o dos grados, dependiendo de la gravedad del hecho y del número de víctimas.

Homicidio como consecuencia de una imprudencia menos grave

El castigo por un homicidio por causa de una imprudencia menos grave con una multa (en este caso no hay pena de prisión). Si la muerte es consecuencia de la utilización de un vehículo, la pena incluye la privación del carnet de conducir, del permiso de armas o de la licencia profesional (dependiendo del caso) durante un período mínimo de 3 menes (máximo 18 meses).

Por ejemplo, se considera una imprudencia menos grave abandonar la escena del accidente sin socorrer a las víctimas, siempre que el accidente no sea producto de una imprudencia grave.

Homicidio como consecuencia de un una imprudencia grave conduciendo un vehículo de motor o una motocicleta

Desde la última reforma del Código Penal, el juez tiene la autoridad para condenar a un máximo de 9 años al autor de un delito de homicidio a consecuencia de una imprudencia conduciendo un vehículo.

Por ejemplo, si un conductor va bebido y atropella a un grupo de ciclistas, puede ser condenado a esta pena de 9 años de prisión.

Homicidio como consecuencia de una imprudencia leve

Los homicidios a consecuencia de una imprudencia leve no se contemplan en el Código Penal. Es decir, que es España no es delito si alguien muere consecuencia de una imprudencia leve.

Eso no quiere decir que la persona responsable de la imprudencia no tenga responsabilidad alguna por la muerte de una persona. Si una persona muere por culpa de una imprudencia, aunque sea leve, el autor o el responsable del acto imprudente es responsable de la muerte ocasionada. Tan sólo que no hay pena de prisión por dicha muerte. Sin embargo, el imprudente podría tener que indemnizar a la familia del fallecido a causa de la imprudencia.

Qué debes hacer si te acusan de un homicidio imprudente en España

Una acusación de homicidio (cualquier tipo de homicidio) es siempre una acusación muy seria. Normalmente una acusación por homicidio imprudente viene por haber actuado con precipitación y sin considerar las consecuencias de tus propios actos.

No tropieces dos veces con la misma piedra y empieza a usar la cabeza. Si te acusan de un homicidio imprudente, debes consultar con un abogado inmediatamente. Pero no acudas a cualquier abogado. Busca un abogado penalista que tenga experiencia en casos de homicidio.

No hagas ninguna declaración en comisaría. No des explicaciones a la policía, no hables de coartadas ni de nada que esté relacionado con el delito. Lo que único que debes decir es tu nombre y que te acoges a tu derecho a no declarar.

Espera a declarar cuando estés delante del juez, una vez que tu abogado pueda ver de qué se te acusa exactamente y qué pruebas tiene la policía en tu contra.

No hables del asunto con nadie que no sea tu abogado, especialmente con tu compañero de celda, porque es muy probable que luego lo citen como testigo si haces cualquier comentario incriminatorio que se pueda utilizar en tu contra.

La defensa legal de un delito de homicidio imprudente

En una acusación por un delito de homicidio involuntario, no es necesario demostrar intencionalidad, puesto que el dolo no es un requisito para este delito. Lo que tiene que demostrar la acusación durante el juicio es que la muerte está directamente relacionada con la actuación del acusado.

También tiene que demostrar que la actuación del acusado era negligente o imprudente y que el presunto autor del delito debería saber que sus actos ponían en peligro la vida de otros.

El abogado encargado de la defensa en un caso de homicidio imprudente tiene que intentar sembrar la duda sobre alguno de estos elementos, ya que sin uno de ellos, el delito de homicidio imprudente no existe.

Aquí tienes alguna de las estrategias de defensa que puede utilizar tu abogado si te acusan de un delito de homicidio imprudente:

Se trata de un caso de defensa propia

Una estrategia de defensa para un caso de homicidio imprudente consiste en demostrar que la muerte de la que te acusan se produjo cuando te defendías de un ataque por parte de la supuesta víctima, que te estaba atacando y tenía la intención de matarte.

Es necesario demostrar que no has utilizado una fuerza excesiva para defenderte, por ejemplo, que no has disparado un arma contra un hombre indefenso.

Veamos un ejemplo, supongamos que un ladrón entra en tu casa armado con una pistola. Supongamos que le clavas unas tijeras justo cuando te estaba apuntando y amenazaba con disparar y que el ladrón muere a consecuencia de las heridas. En este caso se podría decir que la muerte se produjo en defensa propia y que, por lo tanto, nadie te puede acusar de un homicidio, puesto que tu vida estaba en peligro.

Fue un accidente

A veces los accidentes son producto de la mala suerte, no necesariamente a consecuencia de una imprudencia o una negligencia. Una posible estrategia de defensa para un caso de homicidio imprudente sería alegar que la muerte fue un hecho casual producto de un accidente o mala suerte, y que el acusado no actuó de forma irresponsable o imprudente, por lo tanto, sus acciones no son de ningún modo la causa de la muerte de nadie.

Vamos a ver un ejemplo, supongamos que el bate de un jugador de baseball se rompe en pedazos al golpear con la bola, lanzada por el pitcher a una velocidad de 120 km por hora. Supongamos que una de las astillas sale disparada y se clava en la sien de otro jugador, causando la muerte. En este caso, no se puede atribuir ninguna intención criminal en el acto del jugador que ha causado la muerte, ni se puede decir que ha actuado de forma negligente o imprudente, ya que nadie podía prever que se fuera a producir el accidente. De esta manera, la muerte sería tan sólo un hecho desafortunado, pero en ningún caso producto de un delito de homicidio imprudente.

No hay pruebas del delito

Aunque un delito de homicidio imprudente es más fácil de probar que un asesinato, que requiere una intencionalidad y un deseo de matar a la víctima, el fiscal y la acusación particular tienen la carga de la prueba, es decir, que son los que tienen que demostrar que eres el responsable de la muerte de otra persona y que la muerte se ha producido a consecuencia de una acción negligente o imprudente por tu parte.

Una estrategia de defensa por parte de tu abogado puede ser desmontar las pruebas que el fiscal muestra en tu contra, por ejemplo, solicitar al juez que no las admita durante el juicio si se han obtenido sin respetar el procedimiento penal, es decir, sin las debidas garantías, por ejemplo, unas escuchas que no contaban con la autorización previa del juez.

Tu abogado también puede intentar rebatir el testimonio de un testigo, buscando contradicciones o simplemente demostrando que tiene un interés personal en tu condena y que se trata de un testimonio parcial o directamente el testigo miente.

Si tu abogado logra desmontar las pruebas que se exhiben en tu contra, el juez no podrá condenarte por falta de pruebas, aunque haya algún indicio que apunte a tu culpabilidad. Por ejemplo, si no hay pruebas de que la causa de la muerte sea una acción negligente, ya que hay otra explicación que resulta tan plausible y que no te implica como autor del delito de homicidio imprudente.

Vamos a ver un ejemplo, supongamos que la policía acusa a una mujer por homicidio imprudente después de que su coche atropellara a un peatón en mitad de la noche, causándole la muerte. Supongamos que hay un testigo que dice que el coche venía a demasiada velocidad, lo que supone una imprudencia al conducir, por superar el límite de velocidad y poner en peligro la vida de otras personas.

Supongamos que tu abogado consigue el testimonio de otro testigo, igual de fiable, que dice que el coche no venía a una velocidad excesiva. Además, otros testigos dicen que la víctima vestía prendas de color oscuro y que no se le veía bien a causa de la oscuridad de la noche. Además, la víctima cruzó la calle por un lugar donde no había ningún cruce de peatones ni un semáforo en rojo.

Dada la declaración de estos otros testigos, es muy probable que el juez no condene a la mujer por un delito de homicidio imprudente.

Se trata de un error

En ocasiones, la policía comete un error y acusa a la persona equivocada. Si no eres responsable del delito de que se te acusa, tu abogado tiene que buscar pruebas que demuestren que estabas en otro sitio, o bien que el culpable es realmente otra persona.

La policía tienen un gran interés por resolver los crímenes, y a veces actúa con excesivo celo y detienen a todos aquellos que se encontraban en la escena de un crimen, sin saber muy bien si todos tenían relación directo con el delito que se investiga.

Pero en un juicio es responsabilidad del fiscal aportar pruebas que demuestren que eres culpable del delito de que se te acusa, y que no se trata simplemente de que pasabas por allí en el momento equivocado.

Vamos a poner un ejemplo, supongamos que un coche se salta un semáforo en rojo y golpea a un niño que cruzaba en ese momento. Luego se da a la fuga. Los testigos dan versiones contradictorias sobre el tipo de vehículo que ha ocasionado el accidente.

Finalmente la policía detiene al conductor de un coche que coincide con la descripción de algunos de los testigos, quizás la mayoría. Pero eso no quiere decir que se trate del culpable, muchos coches responden a una misma descripción, lo que podría dar lugar a un error de identificación del culpable. En el juicio, el fiscal tiene que demostrar que sin lugar a dudas se trata del autor del delito de homicidio imprudente.