Qué hacer si te denuncian por suplantación de identidad

¿Te han denunciado por suplantación de identidad? En este artículo te explico qué hacer si te denuncian por suplantación de identidad en España.

Artículo escrito por Elena G. Gasco

Abogada de Madrid especialista en ciberdelitos y estafas

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Delito de suplantación de identidad

Qué es el delito de suplantación de identidad

Suplantar la identidad de alguien consiste en hacerse pasar por esa persona con la intención de obtener algún tipo de beneficio.

Ejemplos de suplantación de identidad son…

  • Hacerse pasar por otra persona para obtener algún tipo de beneficio o para meterla en algún lío
  • Abrir una cuenta bancaria o pedir un crédito haciéndote pasar por otra persona
  • Hacerse pasar por un agente de la autoridad o el representante de una empresa y organización
  • Abrir una cuenta en las redes sociales haciéndose pasar por otra persona

No es necesario causar daños a la persona cuya identidad has suplantado para qua haya delito.

El delito de suplantación de identidad se castiga hasta con 3 años de prisión. El juez puede sustituir la prisión por una multa.

El delito de suplantación de identidad suele ir ligado a otras acusaciones, como puede ser el fraude, la extorsión, el robo o la falsificación en documento público.

Hacerse pasar por otra persona en Internet es un delito de suplantación de identidad

Qué hacer si te han denunciado por suplantación de identidad

Si alguien te denuncia por suplantación de identidad, deberías hacer lo siguiente:

No te pongas nervioso

Lo primero es no ponerse nervioso. La persona que te ha denunciado tiene la carga de la prueba.

Es decir, que la persona que te ha denunciado tiene que demostrar con pruebas (obtenidas legalmente) que has cometido algún delito.

No contactes con la persona que te ha denunciado

Es fácil caer en la tentación de encararte con la persona que te acusa de haber cometido un delito, especialmente si es alguien conocido.

Puede que pienses que vas a convencer a esta persona con buenas palabras para que no declare en tu contra, pero la verdad es que raramente merece la pena por el riesgo que supone hacer eso.

Cualquier conversación que tengas con la víctima o con la persona que te ha denunciado muy probablemente va a empeorar las cosas.

Puede que durante el encuentro con esta persona digas algo que te incrimine o que suene como una amenaza, por lo que tu intento de arreglar las cosas se interpretaría como una coacción para que la otra persona retire la denuncia o para que declare a tu favor, algo que te perjudicaría enormemente durante el juicio.

Si tienes algo que decir a la víctima o a la persona que te ha denunciado, es mejor que hables con tu abogado y que éste contacte con el abogado de la otra parte o con el juez para hacérselo saber o para que lo tenga en cuenta. Además, entre abogados es más fácil llegar a un posible acuerdo para que el denunciante retire la denuncia.

No hables con nadie sobre el tema

No hables con nadie sobre el tema de la denuncia. Esto incluye amigos, familiares o compañeros de trabajo, ya que el abogado del denunciante podría citarlos como testigos para que declaren en tu contra en el juicio.

Recuerda que los testigos están obligados a decir la verdad en un juicio y que casi nadie se atreve a cometer un posible delito de falso testimonio e ir a la cárcel por salvarte a ti, por muy amigos tuyos que sean.

No declares en comisaría, es tu derecho

Salvo que tu abogado te diga lo contrario, no digas nada cuando te llamen a declarar en comisaría (es tu derecho constitucional).

Es mejor esperar a dar tu versión de los hechos delante del juez de instrucción, una vez que tu abogado haya podido ver los cargos que tienen contra tí.

No pienses que el hecho de acogerse a tu derecho a NO declarar en comisaría te hace parecer culpable y que la mejor manera de demostrar tu inocencia es explicar todo a la policía.

Acogerse a tu derecho a no declarar en comisaría no indica nada sobre tu culpabilidad. Otra cosa es la declaración ante el juez, pero para ese momento tu abogado habrá podido ver los cargos y te habrá aconsejado sobre lo que tienes que declarar.

Puede que sea verdad que no has hecho nada y que eres totalmente inocente de lo que se te acusa, pero puede ocurrir también que, sin buscarlo, te hayas metido en un lío; declarando en comisaría no vas a arreglar nada y tan sólo vas a empeorar las cosas.

No intentes convencer a la policía de tu inocencia

Si la policía te acusa de haber cometido un delito, aunque sea una acusación falsa o un error, no cedas a la tentación de explicar a la policía las razones por las que no has podido cometer el delito de que te acusan. Lo mejor es decir, NO voy a decir nada si mi abogado no está presente.

Tu abogado es el único capacitado para valorar si tu participación en los hechos de que se te acusa suponen, por ejemplo, un caso de colaboración necesaria, de encubrimiento, o de causa mayor.

Si no te lo aconseja tu abogado, lo mejor es permanecer callado y no responder a las preguntas de la policía. Es la única opción que, al menos, te asegura que no vas a empeorar las cosas.

No te preocupes, que tendrás tu oportunidad para dar tu versión de los hechos cuando estés delante del juez. El hecho de no haber declarado en comisaría no te hace parecer culpable a sus ojos, pero si dices algo que pueda perjudicarte, luego es muy difícil desdecirse, ya que no resulta creíble.

Además, todo el mundo está tan nervioso cuando le detiene la policía, especialmente si eres inocente, que es muy posible que al contar tu versión de los hechos olvides algunos detalles, que quizás recuerdes cuando estés delante del juez.

El hecho de que la versión que has dado a la policía no coincida exactamente con la que das delante del juez puede parecer que estabas ocultando cosas, o que te has inventado algo, aunque en realidad sea tan sólo un fallo de memoria debido a los nervios. Por eso es mejor acogerse a tu derecho a no declarar delante de la policía.

Es mucho mejor explicar tu versión de los hechos a tu abogado durante la reunión en privado a la que tienes derecho. Tu abogado es quien puede valorar si realmente no tienes nada que ver con aquello de lo que se te acusa y todo se trata de un error, o si tu participación en los hechos, por pequeña que sea, pudiera ser constitutiva de un delito de colaboración o de encubrimiento.

Recuerda que la policía no está para decidir si eres inocente o culpable, sino para investigar los hechos por orden del juez.

Pide siempre a la policía que te muestre la orden de registro

Muchas veces, la mejor manera de demostrar tu inocencia es solicitar una prueba de ADN o pedir que registren tu vivienda. Si en el registro no encuentran pruebas de tu culpabilidad, queda demostrada tu inocencia. Sin embargo, hay veces que durante el registro de la vivienda aparecen pruebas que te incriminan. Puede parecer extraño, pero nunca hay que descartar la posibilidad de que alguien haya fabricado las pruebas y las haya puesto en tu casa para implicarte.

Además, puede que la policía encuentre pruebas que, a primera vista, parecen no estar relacionadas con el delito, pero que durante el juicio se utilicen en tu contra. Por ejemplo, si se comete un crimen en tu restaurante favorito y la policía encuentra servilletas o cajas de fósforos de ese establecimiento en tu casa, puede ser un indicio de que tienes algo que ver con el crimen. Eso no significa que estabas allí cuando se cometió el crimen, pero da una mala impresión.

La ley te permite negarte a que la policía registre tu casa sin una orden de registro firmada por un juez. Es frecuente que los jueces nieguen a la policía la orden de registro si consideran que no hay indicios suficientes que justifiquen la entrada en tu domicilio (el domicilio tiene una protección especial en nuestra Constitución).

No mientas a la policía

Si la policía te pregunta algo, nunca mientas; mentir siempre te deja en un mal lugar, además de que podría constituir un delito de entorpecimiento a la justicia.

Es mejor acogerse a tu derecho a no declarar que insistir en algo que luego se puede demostrar fácilmente que no es verdad.

Escribe un relato de los hechos

Escribe en un relato pormenorizado de tu versión de los hechos. Esto te ayudará a recordar hasta el último detalle.

Dale una copia del relato a tu abogado para que tenga una idea clara de lo que ha ocurrido.

Busca un buen abogado penalista

Deberías buscar el asesoramiento de un buen abogado, pero no de un abogado cualquiera, sino de un abogado penalista que tenga experiencia en el delito de que se te acusa.

Una vez que hayas encontrado un buen abogado penalista, tienes que confiar plenamente en su criterio.

Lo ideal es que el juez archive el caso lo antes posible, pero un buen abogado debe estar preparado para llegar a juicio si es necesario.

Por desgracia, muchos abogados tienen miedo de ir a juicio y buscan llegar a una conformidad con fiscalía admitiendo la culpabilidad de su defendido a cambio de una reducción en la pena, sin ni siquiera intentar una defensa.

Importante: no ocultes información a tu abogado pensando que algo no es relevante o que no va a salir en el juicio, porque mi experiencia es que siempre sale.

Si en el juicio sale algo que tu abogado desconocía, no tendrá preparada una estrategia de defensa y el caso se puede torcer en tu contra, porque puede que los hechos te dejen en muy mal lugar.

Hay quien piensa que porque tengas un abogado particular, los jueces pensarán que eres culpable. De hecho, ocurre al contrario, si tienes un abogado desde el primer momento en que la policía te acusa de haber cometido un delito, es más probable que puedas demostrar tu inocencia. Si no haces nada para desacreditar las pruebas que aporta la policía o para demostrar tu inocencia aportando tus propias pruebas, es mucho más probable que te condenen en un juicio.

Según la Constitución, toda persona es inocente hasta que no se demuestre lo contrario. Sin embargo, si no cuentas con un buen abogado que te ayude a desmontar la versión de la policía, puede que finalmente demuestren tu culpabilidad.

Busca pruebas de tu inocencia y testigos que te apoyen

Intenta reunir pruebas de que eres inocente y de que tú no has cometido los hechos que se te imputan, especialmente en temas de violencia de género, ya que la justicia, en general, concede más veracidad a este tipo de denuncias.

Recuerda que la policía o la persona que te ha denunciado es quien tiene que demostrar que eres culpable; mientras tanto, se presume que eres inocente.

A veces, es posible conseguir pruebas de tu inocencia. Después de una denuncia ante la policía, especialmente si es falsa o es un error, y antes de que la policía haga un registro de tu vivienda, es necesario reunir las pruebas que demuestren tu inocencia y entregarlas a tu abogado. Sobre todo, no dejes que caigan en manos de la policía, que podría utilizarlas en tu contra.

Si tienes contacto con alguien que podría testificar sobre tu inocencia, pide a esa persona que te acompañe a hablar con tu abogado.

Mientras estás buscando pruebas de tu inocencia, puede que encuentres algo que te perjudica. No lo destruyas ni lo ocultes, porque esas cosas al final terminan saliendo a la luz. Destruir u ocultar pruebas te deja en muy mal lugar y hace que parezcas culpable a los ojos del juez.

Si encuentras algo que te perjudica, habla primero con tu abogado, que te aconsejará sobre la mejor manera de tratar el tema y te ayudará a trazar una estrategia de defensa para demostrar tu inocencia, a pesar de la existencia de pruebas en tu contra.

Defiende siempre tu inocencia

Si te acusan falsamente o por error de cometer un delito, lo normal es que se pueda demostrar fácilmente tu inocencia y cualquier abogado puede conseguir que se archive la causa y que te vayas a casa sin ni siquiera un antecedente penal.

Sin embargo, a veces las cosas se tuercen y muchas personas que han sido acusadas por error de un delito tienen que ir a juicio para demostrar su inocencia. Ante esta posibilidad, hay abogados que prefieren llegar a un acuerdo con fiscalía antes de entrar a juicio para que reduzca el grado de la acusación y el juez te condene por un delito menor.

Pero un buen abogado no se asusta fácilmente e irá a juicio para demostrar tu inocencia delante del juez. Una vez que el juez te haya declarado inocente de todos los cargos, tu abogado puede demandar a la persona que te ha denunciado falsamente o por error para reclamar una indemnización por difamación.

La indemnización debería compensar los gastos que has tenido que hacer frente para defenderte de la falsa acusación, así como el sufrimiento y la carga emocional que supone verse acusado de algo que no has hecho y ante la posibilidad de entrar en la cárcel siendo completamente inocente.

La defensa legal ante una denuncia por suplantación de identidad

Si el juez considera que hay indicios de que has cometido un posible delito de suplantación de identidad, entonces fijará una fecha para juicio.

Es muy importante que prepares una estrategia legal de defensa para el día del juicio.

Tu abogado es la persona más indicada para diseñar tu estrategia de defensa ante una acusación de un delito de suplantación de identidad.

Aquí tienes algunas de las estrategias de defensa más utilizadas por los abogados en un juicio por un delito de suplantación de identidad:

Estaba autorizado

Una posible línea de defensa es alegar que tenía el consentimiento (expreso o tácito) de la víctima para suplantar su identidad. Si es así, entonces no hay delito.

Por ejemplo, si estás actuando en nombre de una persona con su conocimiento, luego no puede alegar que has suplantado su identidad.

Un simple acuerdo tácito puede ser suficiente para evitar acciones penales. Un buen abogado penalista sabe cómo demostrar que se ha producido la autorización.

No había intención de defraudar

Hacerse pasar por otra persona no siempre es un delito. Puede que tus intenciones fueran simplemente jocosas (gastar una broma a alguien).

También puede darse el caso de que tengas en tu poder los datos de otra persona, incluso que los hayas obtenido de forma fraudulenta, pero si no los has utilizado, nadie te podrá acusar de un delito de suplantación de identidad.

Nadie salió perjudicado

Una posible defensa sería alegar que nadie ha salido perjudicado. Por ejemplo, puedes decir que, en realidad, nadie tomó en serio tu intento de pasarte por otra persona y que era obvio que no tenías intención de engañar.

Por lo tanto, si nadie ha salido perjudicado, no se ha cometido ningún delito y todo ha quedado en una anécdota sin ninguna transcendencia real.

Yo no soy la persona que cometió el delito

Otra posible línea de defensa sería alegar que, en realidad, tú no has cometido el delito del que se te acusa, y que no eres quien ha suplantado la personalidad de la persona que ha puesto la denuncia.

No hay pruebas de que hayas cometido el delito

En Derecho Penal, la carga de la prueba siempre recae en la persona que acusa. Un buen abogado penalista puede alegar que no hay pruebas que te incriminen, o bien que las pruebas que te incriminan no son válidas, porque se han obtenido de forma ilegal violando tus derechos constitucionales.

Por ejemplo, supongamos que alguien se ha hecho pasar por otra persona en Internet desde una dirección que coincide con la de tu ordenador. Eso no significa necesariamente que seas tú la persona que estaba utilizando el ordenador en ese momento.

La existencia de meros indicios no es suficiente para que haya una condena si tu abogado es hábil y sabe como presentar el caso en un juicio delante de un tribunal.

Se trata de un malentendido

Otra línea de defensa es alegar que se trata de un malentendido y que tú nunca dijiste ser la persona que te acusa de suplantar su identidad.

Por ejemplo, quizás te entendieron mal y nunca dijiste expresamente que eras esa otra persona, aunque erróneamente la víctima lo dio por supuesto.

La supuesta víctima se equivoca o miente

A veces se da el caso de que alguien se equivoca de persona o directamente miente.

Para demostrar que tú no eres el autor de los hechos de que se te acusa, tu abogado puede intentar lo siguiente:

  • Aportar una coartada
  • Buscar contradicciones en el testimonio de la víctima, intentando demostrar que nunca se ha producido la supuesta suplantación de identidad.
  • Demostrar que la víctima tiene un móvil para culparte de algo que no has hecho, bien sea una venganza o bien obtener un beneficio económico (por ejemplo, una extorsión).

Tu intención no era suplantar la identidad de nadie

Otra línea de defensa que puede utilizar tu abogado ante una acusación por suplantación de identidad es alegar que tus intenciones eran honestas y que en ningún momento tenías intención de suplantar la identidad de nadie, por ejemplo, alegando que pensabas que tenías el permiso de la víctima para hablar en su nombre.

Si el juez aprecia que no había intención de delinquir, puede archivar la causa o, en el peor de los casos, dictar una sentencia condenatoria con una pena más leve.

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