Cuáles son los timos más frecuentes en España

¿Quieres saber cuáles son los timos más frecuentes en España? En este artículo te explico cuáles son los timos más frecuentes en España.

Cuáles son los timos más frecuentes

La variedad de estafas o «timos» es casi ilimitada, por eso el Código Penal en España no especifica cada uno de los posibles timos, sino que deja al juez la valoración de si un acto se considera como estafa, es decir, si cumple con los elementos que definen legalmente un delito de estafa en España.

Sin embargo, hay algunos timos tan extendidos que se les ha puesto nombre. Estos son los timos más frecuentes en España:

  • El timo de la estafa piramidal: Esta estafa consiste pedir a la víctima que invierta su dinero en un supuesto negocio que ofrece unos intereses o dividendos muy por encima de lo normal. El estafador se queda con el dinero de las víctimas y los intereses o dividendos se pagan de las aportaciones de las nuevas víctimas. Cuando el estafador ya no encuentra más víctimas que se quieran unir al negocio, la pirámide se viene abajo y los incautos pierden todo el dinero que habían invertido, ya que este ha desaparecido.
  • El timo del familiar: Esta estafa consiste en presentarse en casa de alguien diciendo que viene de parte de un familiar (hijo, hermano, etc). Cuando se ha ganado la confianza de la víctima, el estafador le dice que necesita una pequeña cantidad de dinero alegando, por ejemplo, que se le ha llevado el coche la grúa. Para ganarse la confianza de la víctima, el delincuente primero necesita conocer algunos datos personales del familiar de la víctima.
  • El timo del trile: Para este timo se utiliza una bolita y tres vasos opacos, de ahí lo de trile. El trilero esconde la bolita y le pide a la víctima que apueste dinero. Si descubre donde está la bolita, gana el doble, y si no, pierde lo apostado. El trilero es muy hábil con las manos y sabe cómo engañar la vista de la víctima para que nunca descubra dónde está realmente la bolita y así siempre pierde. Para hacer más realista la estafa, normalmente unos cómplices del trilero, los ganchos, hacen como que ganan dinero con el juego. Además, para animar a la víctima a que haga una gran apuesta, a veces se le deja ganar un par de veces con apuestas pequeñas, así la víctima se confía y apuesta todo su dinero. Es entonces cuando el trilero utiliza su habilidad para engañar a la víctima y quedarse con todo. Esta estafa ya se practicaba en el antiguo Egipto.
  • El timo del tocomocho: En este timo el estafador muestra a la víctima un décimo de lotería supuestamente premiado. Un cómplice o gancho, que justo lleva el periódico con la lista de los números premiados, lo confirma. El delincuente ofrece vender el décimo a la víctima por una cantidad inferior al premio alegando que necesita el dinero urgentemente y no puede esperar a que abra la administración. El gancho anima a la víctima a comprar el décimo y se ofrece a poner la mitad del dinero. Cuando la víctima va a cobrar el premio, resulta que el décimo no estaba premiado.
  • El timo de la estampita: En este timo, el estafador o timador, que aparenta tener una discapacidad intelectual, muestra a la víctima o primo una bolsa llena de billetes, que supuestamente ha encontrado en la calle, diciendo que son cromos o estampitas. Un cómplice o gancho se acerca y ofrece al estafador comprar la bolsa de cromos a medias con la víctima. Cuando la víctima abre la bolsa que ha comprado, los billetes resultan ser papel de periódico.
  • El timo del nazareno: Consiste en crear una empresa ficticia, poniendo de administrador a un hombre de paja (generalmente un indigente), y luego comprar mercancía a crédito una vez que se han ganado la confianza de los proveedores. Cuando los proveedores han servido la mercancía, la empresa ha desaparecido, junto con la mercancía que ha comprado a crédito.
  • El timo del falso inspector del gas: El estafador se presenta en el domicilio de la víctima disfrazado de inspector de gas o de luz y dice que viene a hacer una revisión, por la que tienen que cobrar una cantidad. A veces, en un descuido del propietario de la vivienda, aprovechan para robar objetos de valor.
  • El timo de la revista «oficial» de la policía: El estafador llama a todo tipo de empresas para vender publicidad de una supuesta revista oficial de la policía. Si la empresa se niega a comprar la publicidad, amenazan con algún tipo de inspección por parte de la policía o incluso de Hacienda.
  • El timo de los billetes tintados: Un estafador de origen extranjero contacta con una víctima y le intenta vender unos billetes que supuestamente ha tenido que teñir de negro para poderlos pasar por la frontera. En teoría, es posible eliminar fácilmente el tinte y recuperar los billetes originales. Para hacerlo más realista, el timador se lo demuestra a la víctima con un billete preparado para la ocasión o dando el cambiazo en un descuido. Cuando la víctima compra los supuestos billetes tintados y los intenta recuperar, se da cuenta que se trata de papeles sin ningún valor.
  • El timo de la falsa oferta de trabajo: Consiste en ofrecer una falsa oferta de trabajo pidiendo a la víctima (una persona desempleada) una pequeña cantidad de dinero para poder tramitar su solicitud. La oferta suele consistir en «obtener grandes ingresos trabajando desde casa», algo que suele interesar a amas de casa con niños pequeños.
  • El timo de los billetes falsos: Hay muchos timos con billetes falsos. Este es uno de los más dañinos. En este timo el estafador, que suele ser un extranjero, ofrece comprar algo de gran valor, por ejemplo, un coche o un inmueble, pagando al vendedor en efectivo con dinero, generalmente dólares falsos, alegando que es dinero negro procedente, por ejemplo, de sobornos, y que por eso no lo puede depositar en un banco. El estafador no regatea el precio que pide el vendedor e incluso ofrece un precio por encima del precio de mercado, para despertar así su codicia y tentarle a vender rápido, antes de que cambie de opinión.
  • El timo del cheque sin fondos: Hay muchas posibles estafas utilizando cheques sin fondos. Por ejemplo, el estafador envía a la víctima un cheque como pago de algo. Pero resulta que, por un supuesto error, el cheque es de un valor superior al importe del pago. El timador pide a la víctima que deposite el cheque en su banco y que le abone la diferencia a través de una transferencia. Cuando la víctima deposita el cheque en su banco, la cantidad se refleja inmediatamente en su cuenta (aunque la víctima desconoce que el dinero aún no ha sido liberado). Cuando el banco informa a la víctima de que el cheque no tiene fondos, ya ha realizado la transferencia y el estafador ha retirado el dinero.
  • El timo del santero: El estafador se hace pasar por santero, curandero, medium o algo similar. Cuando se ha ganado la confianza de su víctima, generalmente alguien con problemas afectivos o de trabajo, le cobra grandes cantidades de dinero a cambio de sus servicios o le pide que le ponga alguna propiedad a su nombre.
  • La estafa del cuentakilómetros manipulado: Hay personas que se dedican a alterar los kilómetros que tiene coche antes de venderlo en el mercado de segunda mano. De esta forma, la víctima compra el coche usado pensando que tiene menos kilómetros de los que realmente tiene y por eso está dispuesto a pagar un precio más alto por el vehículo.
  • La estafa de la tarjeta de crédito duplicada: El estafador instala un dispositivo, conocido como «skimmer», en los sistemas de lectura de tarjetas en surtidores de gasolina, cajeros automáticos y cajas de cobro en las tiendas con el objetivo de capturar la información de la banda magnética y hacer una copia de la tarjeta de crédito de la víctima. La tarjeta duplicada se utiliza luego para hacer compras de gran valor, por ejemplo, joyas o electrónica.
  • El timo del secuestro exprés: Este timo consiste en llamar a la víctima haciéndose pasar por otra persona, por ejemplo, un hijo, fingiendo haber sido secuestrado, con el fin de solicitar un dinero como rescate rápidamente.
  • El timo de la llamada fraudulenta: Consiste en llamar a la víctima, que suele ser un empresario o alguien con dinero, haciéndose pasar por un proveedor, un cliente, un abogado o un empleado, para intentar sacarle un dinero con engaño.
  • El timo del atropello: Esta estafa consiste en situarse delante de un vehículo en un paso de peatones y simular que le ha atropellado para cobrar una indemnización del seguro por supuestas lesiones.
  • Estafas a las compañías de seguros: Hay multitud de intentos de estafar a las compañías de seguros, desde provocar siniestros para cobrar una indemnización, denunciar hurtos como si fueran robos con violencia, simular lesiones en el cuello o espalda tras un accidente de tráfico, entre otros muchos.